Si bien muchas veces nos vemos enfrentamos a nuevas vivencias, no nos percatamos de cada una de ellas, y las dejamos pasar como si nada.. Vivimos un mundo tan rápido que ni siquiera nos damos cuenta quien esta al lado nuestro, o si se nos pasa el amor por nuestro lado, simplemente porque no sabemos observar.
una situación que vivimos a diario y no consideramos, el día de ayer me marcaron, será por lo sensible que me encuentro que ante cualquier evento o suceso que ocurra me marca para siempre. A`pesar de pasar desapercibido para otros.
frente a una situación tan común nunca creí que me llevaría a hacerme reflexionar y quizás me daría un nuevo sentido a mi vida.... para bien o para mal.
Es por eso que muchas veces vemos lo que queremos ver y nuestra vista queda inmune ante tanto sufrimiento humano, y si pudieramos ver la realidad tal cual es, quizás el mundo sería muy diferente y no existiría la desigualdad ni la discriminación.
frente a una persona con ceguera, que estaba en una estación del metro, nadie la tomaba en cuenta, ni le preguntaba que necesitaba, era parte del metro, era como un objeto más y su ser dejaba de serlo y pasaba a ser parte del lugar.
incluso yo en primera instancia actue de igual manera, pero fue bueno darme cuenta de este error y me devolví a preguntar que necesitaba, y resulta que iba en la misma dirección mía, aunque un poquito más lejos, pero era el momento y la hora para despertar y ver a Cristo en el que sufre o quizás en un futuro que niego a que llegue y que se que puede llegar a passar si sigo igual.
una vez que le brinde esta pequeña cooperación, y llego a su destino, luego me vino un remordimiento de conciencia, en el que muchas veces tenemos visión, gusto, olfato ú oido y no sabemos ver, escuchar, atender, sentir o agradar a los demás y menos a nosotros mismos.