

Al referirnos sobre el tema de Orientación en la Educación Parvularia, debemos remitirnos a las Bases Curriculares, en el ámbito de formación personal y social, en el núcleo de: autonomía, identidad y convivencia.
En este nivel educativo la orientación está integrada en el Currículo Integral, creado en los años setenta por un grupo de educadoras de párvulo chilenas que pretendían ayudar a las futuras educadoras a describir caminos que les facilitaran la relación de su quehacer sobre la base de las características del niño real, y en sus principios filosóficos plantea respecto a la convivencia y creatividad “El afecto, la simpatía, la amistad es la base de la comunicación entre educador-niño y entre párvulo e iguales, a lo que agrega que: preocupa el entroncamiento del niño con su cultura, su historia y sus raíces”.(Peralta Espinoza, María Victoria, 2004: 6)
Lo que se define en un curriculum en el jardín infantil, como la acción de una comunidad educativa, que parte desde lo institucional, teniendo la intención de destacar que son las personas en su trabajo compartido y de la interrelación de quienes generan ese todo, y que por tanto el currículo es básicamente obra humana, con todo lo que ello implica, tanto a favor como en cuanto a limitaciones”.
En referencia a los Planes y Programas de la educación parvularia chilena, estos se basan en esta definición de currículo, también llamado Currículo Integral, con fundamentos sicológicos de Piaget y Carl Rogers y el Currículo Cognitivo del Dr. David Weikart, Michigan USA, un seguidor de la corriente Piagetiana en la década del 70, como así del jesuita Pierre Fauré, Francés, con su currículo personalizado.
Es por eso que el Ministerio de Educación (MINEDUC, 1999) crea las bases curriculares de la educación parvularia, siendo reconocido como el primer sistema educacional chileno, por la Constitución Política del Estado (ley 19.634); atendiendo a los infantes desde su nacimiento, hasta su ingreso a la educación básica, sin constituirse como nivel obligatorio. Su propósito es favorecer en forma sistemática, oportuna los aprendizajes de calidad para todos los niños y niñas menores de seis años, a través de instituciones y organismos, en forma complementaria a la educación que realizan las familias. Por eso se dará un itinerario por las Bases Curriculares de la Educación Parvularia (BCEP) en referencia a los objetivos planteados en el ámbito personal y social.
a) Programas de Estudios de la Educación Parvularia
Las Bases Curriculares de la Educación Parvularia, corresponden al currículum que se propone como marco orientador para la educación desde los primeros meses hasta el ingreso a la Educación Básica, ofreciendo a las educadoras (es) un conjunto de fundamentos, objetivos de aprendizaje y orientaciones para el trabajo con niños y niñas.
Las Bases Curriculares constituyen un marco de referencia amplio y flexible, que admite diversas formas de realización posibilitando trabajar con diferentes énfasis curriculares, considerando, entre otras dimensiones de variación, la diversidad étnica y lingüística así como los requerimientos de los niños y niñas con necesidades educativas especiales. Enfocándose en tres ámbitos: Formación personal y social (núcleos de aprendizaje: autonomía, identidad y convivencia), comunicación (núcleos de aprendizaje: lenguaje verbal y artístico) y relación con el medio natural y cultural (núcleos de aprendizaje: seres vivos y su entorno, relaciones lógico matemáticas y cuantificación y grupos humanos).
En este estudio nos enfocaremos al ámbito de la formación personal y social. Específicamente en el núcleo de aprendizaje de convivencia, se refiere a como la comunidad educativa establece relaciones interpersonales y formas de participación y contribución con las distintas personas con las que la niña y el niño comparte, desde las más próximas habituales que forman su sentido de pertenecía, hasta aquellas más ocasionales, regulándose por normas y valores socialmente compartidos, siendo el objetivo de este núcleo “potenciar la capacidad de la niña o del niño de establecer relaciones de confianza, afecto, colaboración, comprensión y pertenencia, basadas en el respeto a las personas y en las normas y valores de la sociedad a la que pertenece”. (MINEDUC, Programa Pedagógico de Educación Parvularia, 2008: 49). Siendo fundamental para el enriquecimiento de la autoafirmación de los niños, pero insuficiente para el desarrollo de la autoestima en donde se busca que el niño pueda desarrollar al máximo su identidad y poder enfrentarse al medio que lo rodea en diferentes instancias de la vida.
Sus ejes de Aprendizaje en estos logros del Núcleo Convivencia para el primer y segundo ciclo se presentan en dos ejes o dominios específicos que se derivan de los Mapas de progreso del Aprendizaje, los cuales distinguen: interacción social y formación valórica. La primera se refiere a la capacidad de interactuar y establecer relaciones de confianza y afecto con adultos y pares, compartiendo, participando y colaborando en actividades grupales. Y en cuanto a la formación valórica, es la capacidad de apreciar gradualmente valores y normas socialmente compartidos que contribuyen a la sana convivencia entre las personas. Implica reconocer y apropiarse de normas sociales que regulen el funcionamiento de juegos y actividades cotidianas e incorporar valores esenciales como la solidaridad, la verdad, la paz y la justicia, en un marco de respeto por diversidad y por la resolución pacífica de conflictos.
Además durante el año 2008 se crean los programas pedagógicos de primer y segundo nivel de transición, los que contemplan los aprendizajes esenciales para estos niveles, del segundo ciclo de las Bases Curriculares. Y mapas de progreso, que son descripciones del recorrido habitual que sigue la progresión del aprendizaje en los distintos niveles del sistema educacional.
En el caso del segundo nivel de transición que busca el desarrollo integral de los alumnos y alumnas, en referencia a cuales es el progreso de los niños, se encuentran los mapas de progreso, en este ámbito de la formación personal y social, es las edades de estudio de la investigación se espera que en el Tramo IV (hacia los 5 años). Los niños se relacionan con otras personas fuera de su entorno familiar en compañía de adultos cercanos tomando la iniciativa para integrarse a sus actividades, interactúa con otros niños o niñas con confianza. Participa en grupos de trabajo y juego, colaborando para lograr un propósito común. Sigue algunas reglas sencillas de comportamiento y emplean algunas normas de cortesía en sus relaciones con adultos y niños. Y el caso del Tramo V (Hacia los 6 años) .Se relaciona con confianza con otras personas fuera de su entorno familiar, en compañía de adultos cercanos iniciando conversaciones y respondiendo a sus preguntas. Participan en grupos de trabajo y juego respetando normas y cumpliendo las acciones comprometidas, establece relaciones de confianza cercanas y permanentes con algunos niños y/o niñas.
b) El Proceso de Socialización Primaria
La socialización –proceso que afecta al individuo durante toda su vida- se puede subdividir en momentos o etapas. Las cuatro primeras, que cubren la niñez y la adolescencia, conforman a su vez la llamada socialización primaria. Durante parte de este período de la vida, la gran mayoría de los individuos se encuentran participando en el sistema de educaron formal. En Chile, la cobertura de la enseñanza preescolar es bastante alta- cobertura de kinder es más de un 90% - , y se estima que en el año 2010 el acceso a Kinder y prekinder será universal. En lo que respecta la enseñanza básica actualmente es de 100% y en la enseñanza media la cobertura es del 90% .A partir del año 2006 se ha establecido la obligatoriedad de estudios de este nivel. Sumado a la haya existente obligatoriedad respecto a la enseñanza básica.
Durante la socialización primaria, el sujeto se encuentra propenso a sufrir múltiples influencias del medio, las que generalmente condicionan el resto de su vida en sociedad. En donde numerosas investigaciones han señalado la importancia que tienen en el desarrollo del ser humano los primeros años de su vida en donde en “ estos seis o siete primeros años el punto de partida para su desarrollo, por ser esta la etapa que se plasman y comienzan a desarrollarse todas sus potencialidades ; éstas , que dependerán solamente de las oportunidades que se les dan para desarrollarse, necesitan de un ambiente sano, rico en estímulos afectivos ,verbales táctiles, visuales, de contacto con otras personas y con la naturaleza” (Gonzalo Álvarez, 1992:235): Las características de la socialización primaria, como también el efecto que tiene en el actor social, son bastante diferentes a las de la socialización secundaria o del adulto. Las principales características son las siguientes:
1) Los contenidos de la cultura que internaliza el actor adquieren un carácter absoluto, es decir, no cabe en su mente la ideas de lo relativo. La realidad es percibidas por el sujeto en forma absolutamente parcial, tendiendo a efectuar generalizaciones a partir de los que en su propio hábitat social.
2) Los roles que ejecutan las personas con las que el actor se relacionan frecuentemente, son asociados por él con las características de éstos, no haciendo la diferencia entre sus componentes objetivos y lo que se ejecuta. Ejemplificando todos los padres son iguales al propio, si éste es castigador todos lo son.
3) Los agentes de socialización que constituyen los otros significativos tienden a ser estables y muy influyentes. Ejemplos de ello es la figura materna y paterna que se mantiene vigentes y con una fuerte presencia durante la mayor parte del período de socialización primaria, e incluso posteriormente. Las etapas son tres:
- La primera etapa, transcurre entre el momento de nacer y el año de edad, aproximadamente. Se inicia con los primeros contactos sociales del bebé, los que especialmente se focalizan en la persona que desempeña el rol de madre. El niño no se aprecia a sí mismo como un ser diferente, sino formando parte de una misma unidad física con la madre. Siendo que en esta etapa la influencia social se circunscribe al mundo del hogar siendo la familia nuclear la única agencia de socialización que opera en este momento de la vida del sujeto.
- La segunda etapa, se inicia de edad continuando aproximadamente hasta el tercer año de vida. Durante este período el niño va aprendiendo nuevos elementos sociales del mundo que lo rodea. Ello se realiza preferentemente mediante el contacto con sus padres, aun cuando el infante mantiene relaciones significativas con el resto de los miembros de su familia nuclear (especialmente hermanos). Esta unidad social sigue siendo la más importante para el sujeto, a pesar de que paulatinamente va extendiendo los contactos sociales a la familia extensiva (abuelos, tíos, primos, etc.). Con respecto a la internalización de roles, corresponde en este momento el proceso de inicio de la autoidentificación, respecto al rol de hijo, hermano, nieto, amigo, etc., conjuntamente con el conocimiento de los correspondientes roles equipolentes: madre, padre, abuelo, etc.
- En la tercera etapa, en el proceso de desarrollo psíquico del menor, este momento de la socialización corresponde a la etapa denominada edípica y de latencia. Transcurre aproximadamente entre los tres y cinco años en el primer subintervalo, y entre los cinco y los doce años en el segundo. A pesar de las diferencias existentes entre las partes del período, ambas tienen en común el logro de la identificación personal y el conocimiento creciente y extensivo respecto a la sociedad de pertenencia. Durante esto años se toma contacto, y luego se internalizan, los elementos culturales que son pilares de la sociedad y de los grupos menores en los cuales el sujeto participa. La mayor parte de las veces este proceso en forma refleja, inconsciente y espontánea.
Durante la primera parte de la etapa (tres a cinco años) la familia sigue manteniéndose como la agencia de socialización por excelencia, y ambos padres como los agentes más importantes para el niño, aun cuando su mundo significativo ya ha traspasado definitivamente los límites del hogar. El menor transita hacia una identificación plena de su rol hijo/a. En este proceso puede suceder que se produzca un excesivo acercamiento al progenitor del sexo opuesto, lo que se conoce como complejo de Edipo y complejo de Electra, Se trate de apego de hijo a madre o de hija a padre, respectivamente.
En cuanto a la importante función socializadora de la familia, Light, Keller y Calhoun señalan:
“La familia introduce a los niños a las relaciones íntimas y personales, y les proporciona sus primeras experiencias, una de ellas la de ser tratados como individuos distintos. La familia es el primer grupo referencial del niño. El primer grupo cuyas normas y valores adopta el niño como propios, y a la cual se refiere para evaluar su comportamiento. La familia también introduce a los niños a la vida del grupo. El vivir juntos en una casa significa aprender a compartir los recursos de la casa, incluyendo el espacio, los objetos, el tiempo y la atención de los padres (…)…la familia introduce al niño en la sociedad, colocándolo en un mapa social. Haber nacido en una familia en particular es haber adquirido un status social”.
Respecto al resto de las agencias de socialización, se mantienen las existentes en la etapa anterior, (como también los respectivos agentes) a la excepción de
De acuerdo a como van incrementando la edad y las etapas de los niños adquieren mayor socialización con los agentes y agencias, por lo tanto en las tres primeras etapas es necesario plantearse las remediales a conductas antisociales como: rabietas, agresión a los compañeros, autoagresiones, poca comunicación, etc., y es más fácil detectar en forma temprana algunas carencias como de aprendizajes generadas a la falta de refuerzo, a la generación de hábitos y a la tolerancia con los demás. Hay que resaltar el rol de la familia y de la escuela como agencia y agentes de mayor importancia por lo que es necesario involucrar con actividades creativas a la familia, en talleres donde se les eduque y demuestre que con su apoyo se verán cambios significativos en sus hijos e hijas, dado que en el análisis del estudio de la educadora Berta Servat Poblete, platea que en la etapa de la adolescencia del niño, las agencias como el grupo de pares y los medios de comunicación social, como la televisión y
El niño actual desde temprana edad empieza a manipular artefactos tecnológicos y hacer funcionar objetos tecnológicos, lo que demuestra lo alejado que están de la formación que tenían sus padres a su misma edad, ya que los niños nacieron en una época de modernización del país y en medio de
Entre los 5 a 6 años, además se da inicio al primer cambio de configuración corporal. (Pappalia, 1992). El niño adquiere las formas típicas del escolar, alargadas, longilíneas y un desarrollo muscular que lo capacita para la realización de actividades que requieren de gran gasto de energía y resistencia.
Completan su maduración los sistemas sensoriales, alcanzan su madurez las funciones básicas, se afirma coordinación motora, etc. Estos cambios son importantes para el concepto de sí mismo, como lo serán también durante la pubertad o segundo cambio de configuración, si se considera que el desarrollo físico puede ser determinante para la aceptación e integración del niño al grupo de iguales. Una adecuada madurez escolar (Condemarín, 1981) le permite al niño una experiencia de aprendizaje positiva. También hay factores afectivos y sociales que se relacionan con la formación del autoconcepto durante esta etapa del desarrollo.
Publicado por Carolina Espejo